miércoles, 9 de noviembre de 2016

La verdad, mi verdad

Pasan los días, se pasa la vida. Muchas preguntas y pocas respuestas. Una semana somos Charly, a la siguiente somos Aylan, para luego transformarnos en una nueva punta de lanza que nos de una excusa para encontrar una imagen que nos identifique y nos guíe. 



Tuvimos semanas duras, muy duras. Y cada una que pasa, parece superar a la que se va y nos deja un sabor amargo y áspero en nuestro paladar que se quema para no identificar lo que consume.

Días lluviosos y de luto por los caídos en la batalla diaria de ser novia o esposa de psicópatas, por los que por ser un laburante que no tiene los recursos para vivir con estándares de seguridad necesarios en un país descontrolado derraman su sangre en nuestras calles, por los que ya no están por el simple hecho de justamente estar en el lugar no indicado en el momento menos esperado, o simplemente por los que son victima de la animalización en la que nos encontramos.

Una semana, nos vemos plagados de protestas contra la muerte de Leones y otros animales a manos de dos ignorantes de turno hace 5 años en África, pero solo unos poco se enteran que decenas de cocodrilos y peces mueren a diario debido a la peor sequía en 20 años que atraviesa el Río Pilcomayo, en el Chaco paraguayo.

La siguiente semana vemos la llegada del Apocalipsis por que un Magnate se hizo con la Casa Blanca, cuando vivimos un status quo al mejor estilo Hollywood de una tranquilidad en el ojo del huracán hace 70 años esperando que alguien apriete el botón.



La primavera árabe, la caída del ISIS, el golpe de Turquía, la muerte de un usuario de facebook en vivo, el abuso animal, sexo, violencia y opresión, todas capsulas que de diluyen para darle lugar a la próxima en nuestra psique totalmente doblegada y anestesiada.

Muchas veces nos sentimos "sapo de otro pozo" ante los hechos que nos superan y el resto no ve. Opresión, abusos, corrupción, injusticia, delincuencia y por supuesto un nivel de vida que va cayendo y cayendo en un sin fin de prioridades cada vez mas acotadas. Es entonces cuando nos preguntamos ¿Por que soportamos todo esto? ¿Tenemos en claro que esta vida que vivimos debemos aprovecharla? ¿Entendemos que nuestra vida es finita?

La creciente ola de noticias que plagan los informativos gráficos, televisivos, radiales y digitales nos acercan datos comprobados que debería hacer caer el sistema en el que vivimos desde sus cimientos en segundos , pero no así, todo sigue, nada pasa. Estamos en un momento de la historia en donde sabemos, como, donde, por que y cuando se perpetran las peores atrocidades que podemos lograr como especie, pero no reaccionamos.

¿Nos hemos vuelto inmunes a ver injusticias? ¿Solo nos importa lo que no toca y el resto son placebos a un clic de distancia?

El paradigma ha cambiado y sino lo adaptamos al siglo XXI, nunca vamos a poder comprenderlo.

Las generaciones actuales crecieron durante años creyendo en luchadores como M L King, Malcom X, Ghandi, Madre Teresa, Mandela, Shaw, Thoreau o por que no Lenon, Marley o el sorpresivo y reciente premio nobel Dylan. Imágenes arquetipicas diferentes entre si, pero con una misión: la búsqueda de un mundo mejor en el que vivir.

Pero hoy los héroes son estrellas ficticias, presidentes corruptos y lideres de sus propios negocios.

¿Y por que dejamos pasar el oscuro presente de estos personajes?

Quitar el velo de nuestros ojos como planteaba Blavatsky en su "Isis sin Velo" ya no tiene el efecto esperado. Los secretos ya no tienen importancia, el error puede ser borrado y olvidado en tan solo un instante.
El mostrar la corrupción, la decadencia, el autoritarismo y la riqueza mal habida parecen ser irrelevantes y hasta puntos a favor para quien este al frente del mundo, ya que no es necesario maquillar ninguna acción malévola.

Por ello a pesar de ser de publico conocimiento la participación de los actuales lideres en corrupción, muerte, hambre y desfalco, el fin parece justificar los medios, denotando la bipolaridad de una sociedad desconcertada que pasa de una protesta por que la mujer sea respetada a los 40 puntos de raiting de los programas mas misoginos que ni la novela mas negra de Miller podría haber logrado.

El proceso de Kafka, 1984 de Orwell y un mundo Feliz de Huxley, son moneda corriente en nuestro presente que lejos de ser ficciones futuristas imposibles, son realidades con pequeñas metamorfosis, pero con tantas similitudes que ni a la peor nausea de Sartre se le ocurrirían.
Sabemos que estamos vigilados, sabemos que estamos oprimidos, sabemos que vamos camino a la destrucción misma como especie ¿Y que hacemos? Le sacamos fotos con nuestro ultimo celular que nos hace sentir que ese vidrio que nos separa, nos mantiene al margen de la realidad.

Y aquí comienzan las preguntas:

¿De que nos sirve acceder a la verdad? ¿De que sirve sino produce el mas mínimo cambio en nuestra vida?

Estamos al tanto que del primer al ultimo político que vive de nuestros impuestos es corrupto, que las grandes empresas que consumimos destruyen el medio ambiente que habitamos, que los alimentos son la sombra de lo que necesitamos para estar sanos, que la medicina es un negocio de pocos para que financiemos con nuestra vida la suya, que los medios son marionetas del poder de turno, que las competiciones deportivas están corrompidas, que los deportistas de alto rendimiento consumen todo tipo de drogas para lograr sus objetivos, que los estándares de belleza están deformados, que la interpretación de los escritos religiosos son erradas, que el deseo y las necesidades que nos imponen son simples placebos momentáneos, que corremos atrás de una vida mejor que nunca va a llegar de la manera que la buscamos, que no valoramos lo que tenemos y en especial que nos creemos inmortales esperando que otro solucione lo que tenemos que solucionar nosotros mismos.

La verdad, esa que no queremos escuchar por que creíamos podía destruir nuestros ideales según Nietzsche, puede ser eclipsada por una mentira que necesitamos escuchar.

¿De que manera? Saturandonos.

Estamos sometidos las 24 hs a constantes estímulos. Información que consciente o inconscientemente ingresa a nuestra psique y nos deja una marca.

Es claro que como seres psicológico vamos adquiriendo nuevas capacidades y un individuo de hace 60 años, no podría procesar ni el 1% de la información que lograr alguien de nuestros tiempos. Por este motivo, todo tiene tiempo de caducidad y la búsqueda constante del consumo es apuntado a tiempos cortos de gran explosión sensorial. Destrezas fenomenales, alta velocidad, sonidos ensordecedores, riesgos incalculables, efectos especiales, sexo explicito, violencia extrema, explicaciones a prueba de idiotas que no nos dejen reflexionar, multiple choise y por supuesto, como vaticinó Jose Ingenieros, nivelación hacia el mas bajo intelecto social posible.

La música es un claro ejemplo. La respuesta mas común a una pregunta tan básica como ¿Que música escuchas? es: lo que hay en la radio.

Teatros y estadios atestados para presenciar la banda de moda impuesta por un grupo de empresarios, la moda vintage de reeditar y exprimir a los héroes del siglo pasado con mas de 70 años para sentir que todo tiempo pasado fue mejor y el escaso y explicito lenguaje utilizado en los top ten del momento, dan muestras de un ejemplo que puede ser aplicado a un cine plagado de remake de mala calidad, de libros que utilizan el mismo argumento una y otra vez, de obras que reeditadas y por que no en lo político social, mono temas que se usan como bandera para encubrir bajo un manto de libertad las fechorías de unos pocos que viven a costa de pobres diablos en banca rota que increíblemente los defienden.

Y aquí es cuando comienza la selección del caudal de información que nos ingresa, dependiendo exclusivamente de las herramientas que tengamos a mano para poder procesarlas, dejando pasar al inconsciente lo que no esta dentro de nuestra comprensión para volver a ser bombardeado por un B-52 de nuevas noticias.

Lo fácil, lo corto, lo simplificado y lo practico es la respuesta a todo.

Quiero recibirme en la universidad pero no quiero estudiar, quiero tener dinero pero no quiero trabajar, quiero que mi vida sea tranquila pero me plago de actividades sin sentido, no quiero enrrollarme en problemas pero tomo las decisiones que me llevan a ese camino, no quiero lastimar a los otros pero hago todo lo que se lo hará, quiero comprender un mensaje pero es mas fácil buscar alguien que ya lo comprendió en Google y así podría estar horas citando las miles de comodidades que nos dan todo, pero a su vez nada.

Hace mas de 2.000 años, Aristoteles pronuncio algo que deberíamos tener muy en cuenta: "somos animales racionales que buscamos el conocimiento por el hecho mismo de conocer".
Esos casi 6 millones de años (que según la ciencia que aceptamos como verdad) nos separan de los chimpancés, parecen curvarse en el tiempo y llevarnos de nuevo a los arboles de los que bajamos para juntarnos en grupos y caminar en buscar de nuevos horizontes.



Nuestros días van desde relacionarnos con otros seres humanos que no son complacidos por la actividad esclava que realizan, con maquinas que nos quitan la capacidad desde movernos, sentir y pensar como así también con una alimentación completamente hostil y contrario a nuestra naturaleza.
El discurso tendencioso de la mas mínima comunicación que realizamos o recibimos esta a la vista de todos en las 24 hs de programación televisiva, radial y gráfica. La simplificación de nuestros sentimientos y/o pensamientos ante un suceso, son reducidos a una imagen iconografica, una aprobación y en algunos casos a una lista de sentimientos pre moldeados que nos hacen el trabajo simple de reflexionar para pasar la pagina al siguiente tema.

De esta manera somos especialistas en todo y estamos autorizados a hablar desde medicina, hasta física nuclear sin siquiera saber dividir por 3 con papel y lápiz. Podemos juzgar hasta los mas grandes eruditos con solo un clic en el buscador de nuestra Web y por supuesto, refregar nuestro conocimiento sin escuchar lo que tiene para decir nuestro par por el simple hecho de ganar una batalla que creemos es contra otro pero es contra nuestra propia mente oprimida.


Pero esperen! el corazón es grande y noble, siempre existen buenas acciones. Claro, siempre hay excepciones.



Miles de seres iluminados por una luz suprema que los hizo santos en un curso de fin de semana que curan con las manos por que tienen una impresión A4 enmarcada que los avala para luego de su ritual mágico seguir con su vida incoherente e incomprensiblemente opuesta a los dichos que pregonan.
Indignados por las muerte de canes y toros mientras degustan su vaca, pollo, pez, cordero, cerdo o molusco que al margen de morir de forma terrible, nacieron con solo ese cometido.
Predicadores de la fe y la compasión que necesitan un templo o un espacio para demostrar lo ganado que tienen el edén por diferenciarse de tal o cual creencia, siendo la de moda, la verdad absoluta.
Abanderados de sociedades de otros siglos a miles de kilómetros que nunca recorrieron, de lenguas que nunca hablaron y por supuesto de contextos que nunca vivieron.

Ese corazón que representa en los sistemas de comunicación a nuestras emociones, queda reducido a análisis y respuestas superficiales e inmediatas. Una apatía generalizada que aborta cualquier tipo de levantamiento contra un sistema que esta atado con finos hilos de seda, volviéndonos sumisos, frágiles, manipulables y grises.

Un ser humano promedio que teme a la inseguridad, a la perdida del trabajo, a su frágil salud , a los estándares sociales culturales que lo obligan a miles de decisiones que no quisiera tomar, a la soledad, a la represalia de quien lo domina, se convierte en un cordero perfecto que ira con gusto caminando al matadero sin necesidad de que lo obliguen.

Un ser humano que cosecha lo que come, construye su propia casa, esta en contacto con la naturaleza que lo rodea, comprende y aprende de su entorno y disfruta de las 24 hs de su día, en su tiempo libre, pensará, reflexionara y como hace 80.000 años se produjo ese cambio en los neandertales que lo llevaron a un cambio cultural y tecnológico, evolucionará.

Todos estarán pensando que falta algo. Una conspiración. La mas grande de todas, la que hace que todo esto suceda. Grandes iluminados malignos tras el telón que digitan cada uno de los pasos evolutivos de este plan maestro que lo único que hace es volver al mundo mas idiota para su propio beneficio. ¿Dinero? ¿Poder? ¿Importa a caso luego de leer estas reflexiones que sea verdad? ¿La verdad nos hace libres realmente? o simplemente es una parte mas de la mecánica avasallante que no nos deja ser lo que en realidad somos, seres pensantes y reflexivos.

¿Es importante comprender si la naturaleza humana es la que considera Viktor Frankl o Marina Abramovic como buena o mala?
Intoxicación y caos en el caudal informativo no para tapar la verdad, sino para formar parte de ella generandonos una apatía tan grande que nos quita todo atisbo de reflexión.

¿Cuantas veces replicaste lo que piensan otros? ¿Cuantas veces no soportaste la espera de unos segundos para ver un video y lo cerraste? ¿Cuantas horas pasaste ante sistema mecanizados una y otra vez perdiendo tu vida sin reflexión? ¿Cuantas vidas ajenas viviste en programas televisivos? ¿Cuantas fotos, vídeos y frases enviaste por chat a los grupos que poblas y ni siquiera vez en años? ¿Cuantos sueños se esfumaron en los caminos que fuiste eligiendo?

Tus preguntas en cambio serán: ¿Despertaremos algún día de la pesadilla que estamos viviendo como sociedad? ¿Cuando llegara la igualdad para todos? ¿Cuando entrara en escena ese líder que cambie la humanidad? ¿Cuando un grupo, cultura, ser místico o libro de gurú de turno nos mostrar las respuestas?

Somos no solo seres pensantes, sino seres sociales. Esa es la diferencia enorme que tenemos con el resto de las especies. Una capacidad cooperativa que nos representa y esta ligada a nuestro conocimiento del mundo que nos rodea.
Como demuestra el experimento llamado Sally-Anne, en algún momento de nuestra vida, perdemos esa capacidad. Esa que nos muestra una comprensión de las creencias falsas que nos rodean reflexionando sobre algo que otro desconoce. Eso que nos hace únicos pudiendo interferir en los estados mentales del resto con solo pensar y expresarlo.

Se que el post cita autores, temas de la ciencia y libros que tal vez desconozcan, pero como todo escrito, tiene un cometido, que si realmente comunique lo que intento mostrarles, van a encontrar las herramientas para comprenderlo.

¿Que reflexión o solución nos deja este post?

Pensala vos.

No hay comentarios: