miércoles, 15 de febrero de 2023

¿Tik Tok o Tik Tak? El reloj que nos lleva a la estupidez y la adicción

No podemos negar que la tecnología y en especial la era digital, nos hizo en parte la vida más fácil. Desde un cálculo matemático, a un mapa, desde un libro digital a cientos de programas que nos solucionan en pocos segundos miles de acciones. Desde millones de temas musicales a un clic, a miles de contactos en cualquier parte del planeta. 


"Tal lejos tan cerca" rezaba el titulo del afamado film de Wim Wenders. Tan cerca que agobia, tan lejos que se vuelve impersonal.

Según "estudios científicos" debería citar aquí con el aval de la Universidad de (pongan la que les plazca) se ha comprobado que.... No hay nada que comprobar científicamente, lo vemos a diario en nosotros mismos. A despertarse. 

Con solo ver lo que nos produce el mundo digital, podemos concluir fácilmente que activa en el cerebro la dopamina. Ese neurotransmisor tan en boca de todos hoy, que da por pequeños momentos sensaciones placenteras, euforia, alegría, entre otras. 






Pero esa adicción a las "sensaciones" no es del siglo XXI. Desde que se descubrió adormidera (amapola, opio o como quieran llamarle) que se usaba en el neolítico, el ser humano a buscado por un lado escaparse del sin sentido que lo rodea y por otro justamente encontrar respuestas. 

Las cientos de drogas sintéticas de hoy en día aceptadas (Canadá legalizo hasta la cocaina), no distan de que hace 5.000 años los Yamna introducían el cannabis no solo para hacer cuerdas (por la alta resistencia), sino para su consumo medicinal y alucinógeno, así como Galeno nos hablaba en sus escritos del cannabis como la droga de la alegría y la risa. 

Y aunque el mercado y las guerras llegaron en el siglo XIX (guerra por el control del opio China - Gran Bretaña) 3.500 años antes de nuestra era, Shen Nung ya experimentaba con sus preparados botánicos que hoy derivarían por ejemplo en la tan necesaria morfina. 

Pero vayamos a otras más comunes, como el tabaco (incluida la nicotina en china hace 5.000 años), el alcohol, tan común en los pueblos precolombinos (pulque la chicha), la coca y sus mil usos medicinales y alucinógenos y por supuesto, el preferido de la new age, el peyote.  

Pero sin los árabes, no hubiéramos llegado a la síntesis actual. La destilación, sublimación y cristalización. Sin estas técnicas químicas tan simples, pero a su vez tan complejas, las drogas no hubieran llegado a su punto máximo. La introducción en el siglo XX de las  anfetamina y metanfetamina ayudó no solo a los soldados de dos cruentas guerras, sino a doña Rosa que se deprimía en su estabilidad de posguerra en una vida tranquila de consumo en casa. ¡Y era legal!

Y ahi, cuando empezaron nuevamente las preguntas existenciales y la heroína se volvía moneda corriente, la juventud queda deslumbrada por las propiedades del cornezuelo de centeno. Si se los digo así no lo imaginan, pero si les digo LSD si.

Una juventud que cuestionaba las guerras, que quería crecer interior y no exteriormente y que apuntaba a una sociedad de "tribus" y no sociedades patriarcales estructuradas que cada tantos años generaban una guerra. Nace la era de la "Paz" y la ruptura de barreras. 

¿Qué sería de la música sin el LSD no? Suena egoísta, pero bandas como The Beatles, Led Zeppelin, The Doors, Pink Floyd, Yes, King Crimson, Velvet Underground, Jefferson Airplane y el gran Jimi Hendrix, sin esa experimentación, hoy no existirían como tales. 

Pero no solo la música. Grandes científicos como Albert Hofmann, no podrían haber desarrollado sus teorías, que con el estudio de sus efectos psicotrópicos (hasta la prohibición del LSD como droga legal por la FFA), logró resultados increíbles al seguir su trabajo del compuesto 25 (el cual había fracasado años atrás) y exponiéndose a una pequeña dosis (LSD) en forma accidental que lo llevaría a su famoso "viaje en bicicleta". Ese viaje en donde su imaginación estaba estimulada a niveles inimaginables, y que abrió puertas que nunca más se cerraron y que él mismo llamó "el nuevo nacimiento de su consciencia". Teoría que años después, Stanislav Grof, desarrollaría por medio de la respiración holotrópica, logrando estados de consciencia alterados muy útiles para tratamientos psiquiátricos no invasivos. 




¿Y que significa toda esta intro? 

Que así sea a Astarté, Innana o Astarot o Facebook, la adoración al placer constante existe desde tiempos inmemoriales y como seres humanos la búsqueda de recompensas es una constante. Esto es fácil comprobarlo con ver nuestras vidas, pero David Linden lo mostró claramente en su tesis con ratones, que sorteaban descargas eléctricas con el fin de llegar a una zona de placer. Instinto. Placer. Búsqueda de sentido. 



Esta ecuación perfecta, sumada a la gran necesidad de contacto que tenemos los humanos, la entendió a la perfección Andrew Weinreich creador de Six Degrees allá por el 97'. Lo mismo que hoy vemos en Facebook, pero con la famosa teoría de los seis grados de separación, que muestra que una persona puede estar conectada a cualquier otra a través sólo de 6 intermediarios.  

Luego de sucedieron MySpace, Fotolog, Facebook y el famoso Twitter, limitado por 144 caracteres que pocos saben que fue por que era lo que permitían los mensajes de texto de los celulares. Todos con un fin común, comunicarnos, unirnos, acercarnos (supuestamente).



¿Quién no tuvo una cita por una red social? ¿Quién no consiguió un jugador para su equipo? ¿Quién no compró un usado por Facebook? 

Pero citando a Asimov, el gran visionario en lo que a tecnología se refiere "El aspecto más triste de la vida en este preciso momento es que la ciencia reúne el conocimiento más rápido de lo que la sociedad reúne la sabiduría". Mucho para tan poco. 

Hoy tenemos en nuestras manos un artefacto (celular) que es 100.000 veces más potente que las computadoras que pusieron al Apolo 11 en la Luna (luego debatimos si creen que llegamos o no). Pero como bien diría Friedrich Schiller, luego parafraseado por el gran Isaac, "Contra la estupidez, los propios dioses luchan en vano". 

¿Y que hago en Facebook posteando esto? Ahí está la cuestión. Poseemos grandes herramientas de comunicación, que bien usadas, pueden traernos muchas respuestas. Y no hablo por mi. Esto es una simple reflexión, pero tal vez le sirva a alguien. Pero hoy podemos acceder a miles de libros, videos, audios, hasta clases, títulos. Todo on-line. ¿Pero en que nos detenemos? En el show del blooper de los 90' de 5 minutos ahora 24/7 para no pensar. 

También sabemos que lo recurrente de nuestro pasado, eso que nos marcó nos identifica. Por ese motivo, el mundo del entretenimiento recurre una y otra vez a las mismas fórmulas. Si vemos una película de animación actual (Disney, Pixar, Dreamworks), podríamos intercambiar personajes en todas ellas y encajarían a la perfección. ¿Por que? porque hay un patrón muy claro. Imágenes arquetípicas que nos retrotraen a nuestra infancia, nuestras vivencias, nuestro yo. Series como Stranger Things que nacen de una licuadora de vivencias de los 80', las remakes de Top Gun, Jurassic Park, Karate Kid, Cazafantasmas, Star Wars, Indiana Jones y hasta hoy hace pocas horas de Batman 89'. ¿Quien no quiere ver a Keaton de Batman 31 años después de la amada Batman Returns? Yo pago, les soy sincero. 


Estos eventos nos siguen trayendo esa imagen de que "los años no pasaron" y seguimos siendo eternamente jóvenes y felices, cuando el mundo era perfecto. ¿Real? No. 

Hace tan solo unos meses, teniendo Facebook (por mi sitio Web Mistery Humanity que luego lo pasaron a persona) puse una foto mía. Lo mismo en Whatsapp. ¿Y Por que no tenía? Porque sentía que no era necesario mostrar la cara atrás de una idea. El ojo que estuvo del año 2008 hasta diciembre de 2022 representaba algo. Un Concepto, algo más bien abstracto que mostraba quien era en realidad. Como una especie de cita a ciegas con los cientos de usuarios que no necesitaban verme en apariencia para mostrarles quien realmente soy. ¿Y por que el cambio? Porque un día te das cuenta que el ocultarse también es parte de este juego perverso que nos proponen las redes. El estar detrás de una pantalla sin siquiera mostrar su real cara. 

¿Y que mostramos en las redes sociales? Como bien sucedía en el teatro, los actores usaban mascaras para no identificarse con el personaje. Aquí pasa igual, pero no solo nos identificamos nosotros, sino que creemos que lo que vemos del otro es real. El teatro tan bien representado por dos máscaras, una sonriente y otra que llorando, nos ponen en evidencia la comedia y la tragedia. 




Recibimos por segundos miles de estímulos de diversión, felicidad, tristeza, miedo, dolor. Pero también, si sabemos frenar, filtrar, buscar, podemos encontrar cosas maravillosas, pero con poca profundidad. No tenemos tiempo, todo es acelerado. 

Tenemos un finde para aprender curar con las manos en un curso mientras tomamos mate. Tenemos 2 horas para contemplar la Torre Eiffel o las Pirámides de Egipto (luego de viajar miles de kilómetros y trabajar todo el año para pagar un pasaje) para plasmar en una foto que vean los demás en las redes sin vivenciar el momento. No me saque la malla todavía, pero ya estoy subiendo a estados de Whatsapp esa tarde maravillosa que pasé con los míos. Cuando en realidad, me pasaron mil cosas que no cuento. 

La llegada de los "estados" en las redes, nos hicieron pasar de ver una playa paradisiaca, a alguien que vende el celular, o una cinta roja por que alguien perdió a su hijo. Y ahi entra la parte técnica nuevamente. 

¿Cuánta info de la que vemos podemos asimilar? 

El ojo humano puede percibir  30 a 60 fotogramas por segundo, tengan en cuenta que una película tiene entre 24 a 30 fotogramas por segundo. Y aquí entra lo importante de lo visual y por que la comunicación apunta a ello. El cerebro humano hasta hace poco tiempo se creía que podía procesar cada imagen en solo 100 milisegundos, pero estudios actuales demostraron que tarda solo 13 milisegundos. Pero la AI (inteligencia artificial) puede procesar hasta 50000 fotogramas por segundo. 




¿Hacia donde vamos? Nuestro cerebro es en un 90% visual, lo que en promedio nos hace recordar las imágenes en un casi 80% y solo un 20% lo que podemos leer y procesa 60.000 mas rápido una imagen que un texto. 

Lo visual. Y salvo patologías graves, felicidad. La búsqueda eterna de la famosa dopamina. Esa droga natural que los que nos quieren adormecidos aprendieron como sacarla sin un gran esfuerzo. Ya nos mostraba WALL·E el futuro de la sociedad. Ya nos anticipan las grandes obras distopías un camino inevitable. 



Como bien sabemos  todo aprendizaje que contenga carga emocional, perdura mas en nuestro sistema. Sea placentero como el nacimiento de un hijo, o doloroso como una ruptura amorosa. 

El famoso algoritmo que usan las redes, en especial los Reels, Tik Toks, estados, busca los mejores contenidos acorde a nuestros gustos, estados emocionales y están programados para atraparnos horas sin darnos cuenta. No importa si es una pelea de MMA, una interpretación de de una película que acabamos de ver o un video que explica las acciones de mi ex narcisista. Lo importante es que de en la tecla de lo que necesitas en ese momento. ¿Se sienten identificados? Si me dicen que no, se mienten a ustedes mismos. 

Un perfeccionado estimulador que nos produce dopamina constantemente durante 15 segundos, volviéndose mas adictivo que la morfina. ¿Casualidad? No, todo muy diagramado. 

Como diría Orwell 

"Las masas nunca se rebelan por su propia cuenta, y nunca se sublevan porque están oprimidas. De hecho, mientras no se les permita tener estándares de comparación, nunca se darán cuenta de que están oprimidos"

 Y Huxley pareciera continuar esta idea con su mítica frase;

 "Una dictadura perfecta tendría la apariencia de una democracia, pero sería básicamente una prisión sin muros en la que los presos ni siquiera soñarían con escapar. Sería esencialmente un sistema de esclavitud, en el que gracias al consumo y al entretenimiento, los esclavos amarían su servidumbre"

Consejo para los padres: gestionen el tiempo de pantalla de sus hijos, coloquen controles parentales para fijar límites temporales de uso de apps, compartan tiempos muertos en lugares sin conexión, recurran a la lectura grupal, jueguen juegos de mesa, mentales, generen desafíos a largo plazo, piérdanse en instantes que no sean solo virtuales. 

Ojala llegue el día en que nos demos cuenta que vivimos en un paraíso cada día mas banalizado. Donde usamos un kakaj virtual ante una pantalla, pero le tememos al agua. Donde miramos cuerpos irreales en una pagina y no podemos mirarnos al espejo, donde consumimos supuestas vidas perfectas en las redes y no nos damos de lo maravillosa y única que es la nuestra, donde mostramos al otro lo felices que somos en desafío viral de Tik Tok cuando por adentro estamos rotos. 




Mas abrazos, mas charlas, mas atardeceres, mas vivencias, mas rasparnos, reírnos, disfrutarnos. La verdad está ahi afuera decían los X-Files y cada año que pasa, le doy otra interpretación. LA VIDA ESTÁ AHÍ FUERA. Vivan la suya. Les aseguro que es maravillosa. 

Por mas corazones contra corazones en un abrazo pecho a pecho en lugar de reacciones a estados a un clic. 

Me voy a tomar un mate al monte mientras miro el Champaquí y acaricio a mi gato Tyr. ¿Será verdad u otra mentira de las redes? 


“Ahora uno se explota a sí mismo y cree que está realizándose”
Byung-Chul Han

jueves, 29 de diciembre de 2022

El amor todo lo cambia

 ¿Por que duele tanto amar? ¿Si amar debería ser una bendición? Porque en realidad no nos amamos y en su defecto, no amamos.  


Dicen que lo único que no engorda es tragarse el orgullo, pero esa es una dieta que no todos estamos dispuestos a empezar ¿No? Muchas veces creí que el orgullo, el mal llamado "ego" haría que mi mundo sea siempre una fortaleza, pero no, cuando amás, o te das cuenta que amabas como no amaste en tu vida, esa coraza se destroza y se acaba la gran mentira que se vivió durante años. 


Las preguntas más complejas en lo que respecta al amor son pocas, pero hay una a la que muchas veces se le balbucea respuestas armadas sin sentirlas. 

¿Cuál es? la que se hace en esos momentos idílicos o de desesperación ¿Qué harías por amor? 




Las respuestas comunes son: daría la vida, me iría al fin del mundo, esperaría toda una vida, dejaría mi mundo entero por esa persona. 

Y ahi empiezan las risas de muchos y el asombro de otros. 

Pero el amor tiene etapas, tiene momentos, tiene procesos, tiene cambios constantes que muchos no los toleran y prefieren vivir en un reinicio en loop en busca de ese idilio inicial y así creyendo que en el amor, todo es color de rosa y que existe una forma perfecta que lo represente. 

Dentro de estos puntos citados, quiero abordar los procesos. Al igual que sucede con los frutos, no podemos adelantar nunca los procesos, saltearlos, cambiarlos. Por eso es tan importante observar la naturaleza constantemente y vivir en contacto con ella a diario, porque nos enseña con solo detenerse a contemplarla. 

De esos procesos, nacen situaciones en donde se toman decisiones, muchas veces correctas, muchas veces equivocadas según quien las vea y en especial según el tiempo transcurrido después de la misma. Y lo que termina importando, no son esas decisiones, sino el crecimiento que nos pueden dejar. A veces creemos que la tomada es la peor decisión del mundo, pero luego el tiempo nos da la razón, o tal vez no y nos mentimos para creer que lo fue y así seguimos el camino. 



Cada uno de los seres que nos rodean viven esos procesos a diario. El tema es que no vemos los desafíos que enfrentan los que nos acompañan, sino seríamos mucho más empáticos y entenderíamos, que hacen (hacemos) lo que pueden con su nivel de evolución en la esfera que lo ubiquemos y eso no los hace mejores, peores, buenos o malos. Obviamente hay excepciones. 
 
Esto nos puede acercar a lo que podemos llamar un amor más "real" . Ese amor que es en el que simplemente te eligen a pesar de los defectos y errores, esa especie de incondicionalidad que hace que las tormentas sean lloviznas y las decepciones enseñanzas. Un amor que no se quiebre por un reproche o dolor recibido. Un amor que no sea de promesas, fantasías o anhelos, sinó de realidad, muchas veces dulce, otras amargas, pero al final, realidades que siempre vivimos estemos o no acompañados. 

Dicen que lo peor que podemos hacer es jurar durante la prosperidad, tomar decisiones en el dolor y contestar en el enojo. Y bajo esa premisa New Age que nos bombardea a diario, se busca calificar de tóxico todo lo que no nos complace un 100%, cuando la única relación tóxica que hemos tenido toda la vida, es con nosotros mismos. Pero en un mundo cada día más tibio, es preferible reemplazar, echar culpas, o simplemente desaparecer. 

Los espejos que nos reflejan, se llevaron todas nuestras culpas. Todas nuestras excusas se anidan en sus recuerdos para justificar que si las cosas no funcionaron, fue por algo o alguien, no por uno mismo y sus decisiones. No comprendemos que todo lo que vemos es un simple punto de vista y no la verdad y cuanto más pasa el tiempo, más crece esa mentira, hasta llegar a volverse una verdad.


 

No podemos comprender que sin ese sufrimiento no seríamos lo que somos como seres humanos y todas las enseñanzas que nos deja ese dolor. Ese cascarón del ego que tanto nos protege durante años, un día se cae a pedazos y si sucede es porque ya no lo necesitamos. Y ahi comienza nuestra real vida. Nos dimos cuenta que el sufrimiento era innecesario, pero tuvimos que pasarlo para entenderlo. 

Pero volvamos al inicio. ¿Qué amamos? Lo que anhelamos. Y la realidad es que cuando uno ama a una persona, debería amarla como es y no como espera que sea. Se crean miles de check list de que debería contener la persona a amar. Muy común la frase "tiene todo lo que soñé". Pero luego, todo lo que no soñamos, también viene en esa persona, y ahí, al año, a los 2, a los 6 meses, saltan las alarmas, que ese ideal, no lo era tanto. 

El amor no deja de ser una construcción. El amor es admirar al otro, el amor es sentirse un compañero de aventuras, el amor es ser cómplices en las locuras, ser buenos amantes. Pero también es ese castillo que no se desmorona ante los problemas y que cada mañana y cada noche, no sabiendo siquiera por que, se sigue eligiendo. 

En los tiempos que corren donde los amores son por un rato, las verdades a medias, los "quiero" pero no puedo, la voluntad pasa a ser un punto fundamental en toda relación amorosa. Y ahi entran en juego las posibles parejas. La de dos egos infantiles que compiten o la de almas que son libres y se acompañan. Pero no confundir el famoso "siempre hay un roto para un descosido" Porque allí lo que sucede, es que se unen dos necesidades, dos miedos, dos desesperados espíritus en busca de completarse y les aseguro que si o si, uno de los dos termina roto. 




Entonces ¿Qué sucede? Empezamos a buscar respuestas ya no en otro, sino afuera. Pero nos volvemos a equivocar. Muchos, por no decir todos (me incluyo en todo lo que diga en este post), somos niños heridos muchas veces ya en cuerpos adultos. Y creemos que buscando respuestas en el conocimiento, en lo espiritual vamos a encontrar la paz. Y otra vez error. Cuando nos volvemos racionales, mentales, no podemos sentir, nos alejamos de la esencia que se debe poner en práctica. Creemos que la vida inteligente es la que piensa, pero en realidad es la que siente. 

¿Y que hacemos? Deberíamos no preocuparnos (que fácil decirlo ¿No?) sino ocuparnos. Porque si vamos al futuro, eso es incierto, si vamos al pasado, eso no se puede modificar, en cambio si nos ocupamos, eso sucede en el presente y es la vida que se nos está pasando y cada vez más rápido. Y ahí volvemos a lo mismo. El amor no es una persona que llega flotando en algodones, justamente es alguien que viene a hacer caer nuestro edificio de 20 pisos de mentiras, que de golpe te cambia la realidad, ese antes y después que nos deja marcados de por vida. Esa persona que llega, rompe todo y tal vez se va. Esa claramente es.




¿Por que? Porque nadie nos va a resolver nada. Esperar que el otro más roto que yo, el que discursa de iluminado, el salvador eterno o el instruido en brindar herramientas, solucione algo, no tiene lógica. Sólo está ahí como nosotros, con las mismas inquietudes, tal vez más ordenadas, tal vez más dolido, tal vez más afianzado, pero esperar que nos resuelva algo nos lleva solo a un lugar: ser unos esclavos de una sociedad cada día más vacía . Lamento decirles, no va a pasar. Solo son parches. 

¿Yo tengo la solución? ¡Pero claro que no! Sino, no estaría escribiendo esto. Pero tal vez puedo aportar todas estas ideas desordenadas, de que si te pasa esto (creo que nos pasa a todos al menos una vez en la vida) te ayuden a poder seguir.

No digo que todos vivamos las mismas historias, pero lo que sí sé es que un día llega ese momento en el que te das cuenta que nadie te conoce realmente. ¿Por que? Porque cada persona que nos conoce, hace una construcción de quienes somos. Y en general, inconsciente o consciente, nosotros nos creamos la peor versión de nosotros mismos y no apreciamos lo maravilloso que puede ser nuestro mundo. 

Está claro que no todo en la vida es luz. Porque cuando generamos esas expectativas de que al final del camino hay algo, es cuando nos frustramos. En ese viaje tenemos que encontrar otra cosa y es un camino que nunca termina. El empezar por incorporar esas partes oscuras, duras, profundas, que no podemos ver es un gran paso. 

Es importante entender que el dolor mental es más difícil de tolerar, ya que el físico, al expresarlo muchas veces, se puede recibir ayuda. En cambio, las batallas con nuestra peor enemiga (la mente), se libra 24/7 hasta cuando dormimos. Ese instinto de supervivencia que muchas veces nos salva la vida, en estos campos, no es semilla fértil. Solo es un patrón que se enraíza cada vez más profundo, volviéndose una rutina, que luego se vuelve un hábito y se nos hace imposible cambiar. 

Muchas veces por dolor decimos adiós, pero ese adiós en realidad no es una despedida, es un "acá estoy" es un "ayudame" es un busquémosle la vuelta, pero desesperante. Cuando nos sentimos heridos, sea por abandono, inseguridad, desconfianza, nace la ansiedad y ante este trastorno tan común y creciente en los tiempos que corren, se producen las decisiones sin sentido, las desesperaciones, los cambios bruscos, las búsquedas de una salida sin salida en realidad. 

De golpe queremos que la otra persona desaparezca, se esfume por unos instantes y así poder pensar, meditar, volver al eje. Pero no, en cambio, buscamos muchas veces confrontar sin siquiera saber que nos pasa, que queremos, solo por el hecho de querer soltar ese dolor que sentimos y no sabemos de dónde viene. Esa ambivalencia que nos encuentra en un momento como el amor de la vida para luego ser una especie de enemigo, lo cual desconcierta a cualquiera. Ese apego desorganizado que traemos grabado que nos vuelve impredecibles y que nos pasa del amor al rechazo en un instante. 




Ahí nace uno de los grandes males del ser humano, el egoísmo. Malgastamos nuestras vidas detrás de objetivos egoístas. Buscamos colmar nuestras ambiciones y deseos cueste lo que cueste, caiga quien caiga. Se presumen de actos triviales, se proyecta en el afuera la felicidad y eso nos deshumaniza. 

Por eso es tan importante que logremos lo imposible: que nuestras palabras, pensamientos y acciones sean una unidad. 

Por eso la búsqueda de valorar estar consigo mismo, es un camino largo, en donde se aumenta el autoconocimiento, se desarrolla el estar aquí y ahora, la compasión con los que nos rodean y en especial se establece una profunda conexión con el mundo que nos rodea. Desde un pájaro hasta la hoja que cae del árbol o la flor que nos da su aroma. 




El otro es eso, "otro", y la vida nos va presentando actores que tal vez no son lo que esperábamos, pero si son lo que necesitamos en cada momento.  A veces se quedan, otras se van, otras nos lastiman, otras nos dan lo que esperábamos. Pero lo que sí es seguro, es que llegan para ayudarnos a convertirnos en la persona que estamos destinados a ser. 

Solo les voy a dar un consejo: no tengan miedo, sean ustedes, valoren las personas que los acompañan, sepan escuchar a las almas que los rodean y en especial, siempre antepongan la verdad. El resto, todo lo que puedan imaginar, se puede solucionar. Solo hay que querer que suceda. 

Te prometo que un día te van a recordar y decir en voz alta "Gracias por existir" No nos castiguemos más. 

Feliz 2023. Sean felices. 

domingo, 22 de mayo de 2022

Transformación

 Dicen que fracasar en algo es duro, pero mucho peor es no intentarlo. 


El mundo que nos rodea, individualista bajo la premisa de evolución personal, nos lleva a asociarnos en algunos casos con los otros en búsqueda de un cambio, un beneficio, subsanar una carencia, o un intento de complemento que nos catapulte ¿A donde? Cada uno de nosotros lo sabe. 

La conexión física, espiritual, química o social que se forma con el otro, hace que esa historia sea corta, larga o para siempre. Y en muchos casos, por más que sea de las primeras dos, nunca se van del alma al dejarnos una enseñanza, cambio de paradigma o simplemente un dolor que no podemos trascender. 

Vivir en el pasado y en el futuro nos define como seres psicológicos aunque se reniegue hoy con ideas que parecen tan simples como vivir el ahora. Pero: ¿Cómo vivir el ahora sin un pasado que nos formó y un futuro que nos espera? 





Las historias que nos fueron forjando con el pasar de los años nos hacen que el prisma por el que hoy lo observamos, nos muestre otro punto de vista y eso es siempre positivo. Porque así consideremos el más banal o simple de los deseos de futuro que nos motiven, no deja de ser nuestro propósito de vida en ese momento y es lo que vale. 

Pero vayamos más allá. 

Adolf Grünbaum decía que  "El tiempo es un continuo lineal de instantes" Esto nos sugiere que la dirección del tiempo es una sola y lineal con un punto de partida y de final. Pero Einstein nos desasnó que la convivencia entre espacio y tiempo es inseparable y como vimos (supongo que muchos la vieron, sino véanla)  en la película 'Interestellar' de Nolan, el tiempo transcurre de una u otra manera según la ubicación que tengamos en el espacio. La famosa paradoja de los gemelos  (la pueden leer aqui) graficada en "El Planeta de los Simios" de 1968 (basada en la novela de Pierre Boulle) que muestra el regreso de unos astronautas a su propio planeta que desconocen por el tiempo transcurrido y es hoy dominada por los simios. 




Hoy en siglo XXI, la física cuántica en boca de muchos gurús y guías espirituales, tan compleja para el entendimiento de mortales como quien les escribe, no deja de sorprendernos. Y aunque hasta hace tiempo ya se consideraba que la interacción de distintos presentes era posible, no existía la idea de que el futuro influya en el pasado.  ¿Cómo es eso? 

A pocas semanas de la famosa fotografía de "la puerta de salida de nuestro universo" en la galaxia Messier 87, el famoso agujero negro en boca de todos, que hace especular al mundo científico con los viajes en el tiempo, trajo a la mesa nuevamente la teoría de Huw Price sobre la "retrocausalidad". Pasando a un idioma cotidiano, lo que hago mañana puede influir en ayer. 



Si nos detenemos en la filosofía hindú (llamada psicología más antigua del mundo), el "Karma" muchas veces mal citado como ley moral de causa y efecto, todo lo que hagamos termina por afectarnos. ¿Y si esa ley fuera inversa? ¿Y si todo lo que hagamos en el presente y futuro, pueden cambiar nuestro pasado? 

Pero no vayamos tan lejos con la ciencia. Hablemos de lo que nos interesa a diario: las emociones. 

La mirada del pasado, hoy tan cuestionada con la idea de vivir solo el presente, puede cambiar a partir de las vivencias del presente o futuro.  

Los ciclos que se presentan en la vida, no dejan de estar constantemente en movimiento, teniendo un inicio y final, siendo indistinto hasta ahora el transcurso desde el punto de vista del observador. Si hoy, observamos situaciones del pasado con la óptica de un siempre cambiante análisis del presente, nuestro pasado puede cambiar. 

Siendo lo más simple posible: si yo juzgo una situación del pasado sin usar los conocimientos del presente, o sea usando el prisma de ese momento, la conclusión de esa situación del pasado, será una. Pero si yo observo el pasado, a partir de los conocimientos y aprendizajes del presente, ese pasado puede ser distinto. 

Ejemplo: Una persona juzga a otra de no poder entender el dolor que siente por una pérdida cercana a partir de la comprensión que tiene sobre ello en ese momento, nunca habiendo vivenciado esa la misma situación. Pero tiempo después (hoy presente) sufre una pérdida de igual magnitud que la persona a quien juzgaba, ubicando su lugar actual, en una comprensión de lo que su par vivió en ese momento. Esto hace que la visión del pasado cambie. Porque al vivenciar en el hoy lo que el otro vivió en el pasado, hace que su visión de la situación pasada sea distinta, ya que su vivencia actual, cambió el prisma del pasado. 

Por esto mismo, lo que hagamos en el futuro, puede cambiar completamente nuestro pasado. 


Seguramente, hoy en nuestro presente, contamos con mil ideas de que hubiera sucedido en esas situaciones del pasado (generalmente que consideramos negativas) si hubiéramos actuado distinto. Lamento decirles, que por más artículos de ciencia que leamos, no existe un editor de vida (ctrl + Z) y lo mejor es aceptar el pasado, pero eso sí, siempre resignificándolo con el paso evolutivo del presente. 

Es muy común conjeturar que las personas (entre otras cosas) no encajan en nuestro presente modificado a partir de decisiones sobre un pasado que quisimos dejar atrás. Pero la nueva óptica sobre lo que sucedió, puede hacer que el yo presente y de quienes conforman nuestra vida, si encajen y no solo como antes, sino en muchos casos, mejor, ya que la experiencia hace que las vivencias actuales, en muchos casos, nos lleven a no cometer los mismos errores. 

¿Qué es lo que realmente importa en nuestra vida? 

Cada uno de nosotros sabe y seguramente se le vendrá a la mente en este momento. Un logro personal, los hijos, vivir una vida prolongada y por que no, la relación con el otro . Esto queda claro que es muy personal y nadie tiene el derecho a juzgar nuestra posición ante la pregunta. Pero, al menos desde mi vivencia, los caminos evolutivos siempre son allanados sin distinción por lo que nos rodea. 

Para bien o para mal, lo que nos rodea nos toca, nos transforma y nos acompaña a que ese antes citado Karma sea modificado a cada instante. 

Samsara, el término que se utiliza para englobar al ciclo de nacimientos y muertes, nos dice que estamos atados a nacer una y otra vez en distintos cuerpos y en distintos tiempos, para poder lograr una evolución que nos haga llegar a que ese karma desaparezca y así trascender. 



El tiempo, marcado como eterno, lo calculamos en pasado, presente y futuro. Pero siempre desde la óptica de nuestra existencia material. Por este motivo, nuestra vida humana, vamos a calcularla en tiempos históricos de no más de 100 años. Pero si fuéramos una ballena boreal, lo mediríamos en casi 200. Esto trasladado a nuestro nivel evolutivo, el pasado, presente y futuro, tendrán así su medida. 

El taoísmo postula que el ser humano, es parte irrescindible del mundo como una totalidad, de modo que el "vivir" se trata de saber navegar lo negativo y no aferrarse a lo positivo aceptando las alternancias inevitables del mundo que nos rodea. Así como el Ying y el Yang representan lo positivo y negativo con la presencia de una parte de uno dentro del otro, también representan esa pareja en constante lucha que si una de ellas gana, se acaba el mundo en el vivimos. 



La luminosidad, la oscuridad, lo masculino y lo femenino, las fuerzas y las debilidades, la existencia y el vacío, el adentro y el afuera, el ser y la nada. 

Esta dualidad, presentada en el Taichi, el "ser no ser" representado como un círculo vacío, es ordenada por el oráculo más antiguo conocido: El I Ching. Donde lo bueno y lo malo, la tristeza y la felicidad, la salud y la enfermedad, están unidas por una doble circulación que hará que todo termine en armonía. Una interdependencia recíproca que no tiene principio ni fin y que fluye hacia un solo lugar, el equilibrio. 

Existen cientos de sistemas, filosofías, corrientes psicológicas y prácticas que nos invitan a trascender las visiones de nuestro pasado, presente y futuro adecuándose a nuestro tipo psicológico o evolución actual. Y cada una de ellas es válida. Desde una práctica marcial, un ejercicio de Yoga y meditación, una escuela de filosofía como el Cuarto Camino o el abordaje académico desde la filosofía o psicología son válidos, siempre y cuando se realicen aplicándola a nuestra vida y no desde la palabra o el marco teórico. 



Aunque la transformación del hombre se inicia en el inconsciente, comúnmente alguna situación externa lo obliga a ocuparse. Una pérdida, un fracaso, una enfermedad, un camino que se bifurca. Jung pensaba que el hombre necesita constantes crisis en donde sus fuerzas vitales se sientan debilitadas para que su inconsciente se conecte con el consciente.  La transformación tiene lugar siempre por la tensión entre polos opuestos; espíritu e instinto, consciente e inconsciente. Cuando se conectan los sentimientos con la razón, lo que nos sucede y el pasado que nos forjó, recién ahi, podrá transformarse. 

Ese "volver a nacer" cotidiana en las enseñanzas religiosas, no es literal. Los ritos iniciáticos, la meditación y hasta la repetición de ejercicios pueden llevarnos a la transformación. 

Los Logismoi (tentaciones o pasiones ocultas) clasificados por Evagrio Póntico que se confunden con los 7 pecados capitales, nos dan un parámetro para lograr un camino iniciático, evitando la gula, la avaricia, la acedia, la tristeza, la lujuria, la ira, la vanidad y el orgullo.
No viendo estos como faltas morales, sino como obstáculos en nuestra evolución. Pero no debemos olvidar el 9°, la envidia. Tan presente y hasta citada como "sana". Ese pensamiento/sentimiento pasional de gran pulsión que nos hace desear el presente de otro. Pero en muchos casos, ni siquiera de otra persona, sino de un yo pasado o un fantasioso yo futuro. 

De esta manera podemos dividirnos en 3 ámbitos: el del deseo (epithymia), el emocional (thymos) y el espiritual (nous). Graficados en el Yoga y en los chacras como vientre, corazón y cabeza. Siendo el deseo expresado por la pulsión oral, la sexualidad, la codicia y la retención de lo que nos rodea. En lo emocional por medio de la tristeza, la cólera y la desidia y por último en lo espiritual la vanagloria, la presunción y la envidia.  


Estos instintos no deben ser borrados. Deben ser transformados. Así como la gula intenta aplacar la ansiedad, o el asceta busca contener su sexualidad por medio de la disciplina, o el que todo quiere poseer anhela el descanso eterno, la canalización de estas emociones, es una tarea que debemos empezar en algún momento.  

El problema no es la tristeza de la pérdida o la desidia del fracaso. El problema es no identificar la causa. Al sentimiento, no se lo puede racionalizar. A una persona que acaba de enfrentar un fracaso no se le puede decir "no podes estar mal", pero si se lo puede ayudar a encontrar el motivo que le genera en realidad esa tristeza. En lugar de compadecernos, lamentarnos, podemos ver los deseos exagerados, las ilusiones, las fantasías constantes que hacen que nuestra vida, nunca sea la que queremos vivir. 

Quien se aferra a sí mismo, nunca podrá evolucionar. Comprenderá el mundo desde su punto de vista y no podrá avanzar hacia lo fundamental, el ser. El yo condicionado se fundamenta constantemente en "la forma de ser" y no en el ser. 




Con el tiempo sucede exactamente lo mismo. Vivir anclados en los errores del pasado y las fantasías del futuro, nos hacen perder el presente. Pero sin la evolución por medio de las enseñanzas del pasado, con la visión del presente, no existirá la transformación en el futuro. 

Sin el conocimiento libre, sin comprender el trabajo y las funciones de la máquina, el hombre no puede ser libre, no puede gobernarse a sí mismo y siempre va a seguir siendo un esclavo.

 George Gurdjieff. 

domingo, 10 de abril de 2022

Volver al Ser

Si algo tienen nuestras emociones, es sabiduría y podemos interpretarlas muchas veces como señales sino estuviéramos obstinados en negarlas. El sufrimiento, una de las emociones que nos recorren por momentos claves de nuestra vida, de una profundidad tan grande, puede ser punto de partida para la destrucción de la caparazón del ego, acercándonos a la compasión y a la humildad.

¿Pero que nos viene a traer esa situación tan dolorosa?  

Los mayores crecimientos espirituales no suceden cuando estamos en la calma de nuestra vida, suceden cuando un día, ya en medio de un conflicto y en el fragor de nuestra ira, podemos elegir actuar distinto. Evolucionar. 

Pero estos procesos, al igual que una fruta tarda en madurar, llevan mucho tiempo, mucho trabajo durante varias estaciones. Es prueba y error. 

La primera vez que cultivamos nuestro interior, cometeremos miles de errores que nos llevarán a la siguiente vez tomar nuevos recaudos a partir de la experiencia. Pero no solo eso, los agentes externos, como la fertilidad de la tierra (medio), la calidad de las semillas (conocimiento interior), los insectos (los otros), los animales carroñeros (los otros), las inclemencias del tiempo (medio), pueden hacer que ese preciado fruto no vea la luz. 

Con la vida pasa exactamente lo mismo. 

En este insignificante planeta en el que nos encontramos, en donde se han configurado miles de factores para brindarnos un hogar habitable, estamos constantemente buscando la manera de que nuestra vida sea un infierno, en lugar de admirar el universo que nos rodea. 

¿Y por que elegimos el camino más sinuoso muchas veces en lugar de la recta eterna hacia la supuesta llegada? 

Porque al igual que ese fruto, necesitamos nuestras propias condiciones para crecer y preferimos aprender desde el sufrimiento y no desde el amor. 

La tristeza, el enojo, la culpa, la ansiedad, la impotencia, el anhelo, la confusión, el vacío y obviamente el miedo, son los disparadores más comunes en nuestra psique para un cambio. Esos llamados de atención que nos ponen en alerta y nos dicen "por aquí no es". 

Caminamos por el mundo creyendo que somos los únicos con conflictos. Creemos que el otro no vive sus batallas, que el camino ya lo han culminado y tienen la obligación de entendernos, pensando muchas veces,  que nosotros también hemos recorrido esta senda y ya hemos logrado la iluminación. Que errados estamos. 

Ese desafío que a mi entender, será hasta el fin de nuestras vidas, con solo saber que sucede en nosotros y en cada uno de los seres que nos rodean, tengan la evolución que tengan, nos haría comunicarnos con mayor paciencia, tolerancia y cuidado sobre el otro. Palabras desde el corazón, para que lleguen al corazón, sabiendo que existen millones de problemas, pero también millones de soluciones. 

Podemos incorporar miles de conocimientos, títulos, experiencias, pero esto no nos llevará a una maduración emocional. Solo llegará cuando por medio de un simple encuentro, desde la sinceridad de nuestras emociones y la experiencia de nuestro camino interior, podamos brindar una palabra que nos conecte con quienes queremos ser y compartir con el otro. 

Por ello una y otra vez, el cosmos nos enviará exactamente lo que inconscientemente pedimos con miles de distracciones para saber si estábamos realmente preparados para ello buscando perdernos en soluciones a problemas que tal vez solo necesitan aceptación en lugar de una resolución. 

George Gurdjieff decía que el verdadero trabajo, comienza cuando el hombre comienza a observarse a sí mismo. Por eso es tan importante ser la persona que nos gustaría cruzarnos en este mundo, observándonos a diario quienes somos realmente. 

Es importante 4 acuerdos que se citan seguido y que al margen de ser simples, no los cumplimos. 

  • Ser impecable con la palabra ante el otro. 
  • No te tomarse nada personal. Lo que el otro dice/da, es del otro. 
  • No hacer suposiciones de la acción ajena. 
  • Dar siempre lo máximo que podamos para no quedarnos con "que hubiera pasado si" 

La ignorancia que poseemos de nosotros mismos, se debe a que conocerse, nos puede dar un reflejo tan doloroso, que es más fácil vivir de placer e ilusiones. Por ello, el hombre que empieza a caminar en la senda del autoconocimiento, sufrirá y deberá renacer simbólicamente como lo hicieron muchos de los grandes iluminados que conocemos. 

Hay momentos, edades y situaciones para cada uno de los pasos a dar en el camino. Hoy en otoño, del latín autumnus (creciendo) y annus (año) al margen del concepto errado que tenemos de esta estación, que supuestamente representa la muerte y renacimiento luego del invierno en primavera, el otoño es el momento para llegar a la plenitud de la vida, ya que a diferencia de la naturaleza, el hombre llega a cenit de su existencia al llegar su otoño. 

Pero no debemos mirar por la ventana para ver esos cambios con los tonos amarillentos de los árboles. Debemos mirar hacia adentro. Porque al mirar hacia afuera, el medio, esas imágenes arquetípicas que ponemos en los pedestales, al ellas caer como las hojas en otoño, nosotros también lo haremos. 

Esos espejos que nos reflejan por momentos en nuestras vidas, pueden llegar en forma de pareja, de hijos, de jefes, de un desconocido que nos cruzamos y nos hace "picar" dentro nuestro en un manojo de emociones que podemos tapar de mil maneras. 

Entonces: ¿Por que no los recibimos con alegría? 

Porque queremos evitar ese reflejo doloroso y preferimos la distorsión del espejo antes de aceptar que debemos cambiar. 

Por ello, la próxima vez que recibas un espejo que quiera reflejar lo que no somos capaces de ver, recibámoslo con todo el amor del mundo, por que nuestro peor enemigo y que evitará el cambio, siempre será nuestra mente, no sólo porque conoce nuestras debilidades, sino por que ella misma las crea y tapa con fantasías los momentos que podemos dar el salto hacia una posible evolución. 

Pero la mala noticia es que si lo evitamos hoy, mañana volverá. Y así una y otra vez cada en las formas más dolorosas, nos marcará a fuego hasta que decidamos despertarnos. 

Es normal sentirse extraño en esos momentos de cambio. Una transición de una piel a la otra nos rasgará la vieja hasta que nos quedemos solos con lo que somos realmente. 

¿Pero quién quiere empezar de nuevo? 

Podemos cambiar de trabajo, podemos cambiar de pareja, podemos cargar al exterior todas nuestras frustraciones, pero ¿no podemos cambiar de ser?

Los japoneses dirían "Nankurunaisa" que significa que "con el tiempo se arregla todo" y nos quedamos con esas ideas mal interpretadas de que "no debo hacer nada", sino dejar pasar el tiempo. 

Lamento quitarle el romanticismo a tan bella palabra, pero el tiempo no arregla nada. En un mundo en el que el amor, las emociones, son tapadas y hasta son consideradas de mal gusto, debemos hacernos cargo y trabajar a diario para poder sortear estos obstáculos que nos impiden vivir una vida consciente en el presente, mirando el pasado para aprender de los errores. El pasado es útil. No vivirlo, pero si recordarlo como bitácora de las vivencias que nos llevaron a quienes somos hoy. 

¿Y las cargas externas?  ¡El mundo es muy duro y cruel! ¡Yo hago lo que puedo!  ¡El otro me arruina a diario la vida! 

Reza una parábola samurai:

-Si alguien se acerca a tí con un regalo y tú no lo aceptas, ¿A quién pertenece el regalo? - preguntó el samurai 

- A quien intentó entregarlo - respondió uno de los discípulos. 

- Pues lo mismo vale para la envidia, la rabia y los insultos. Cuando no los aceptamos, continúan perteneciendo a quienes los cargaban consigo. 

El otro es un ser individual. Como diría Saramago, el intento de convencer y cambiar al otro, es una falta de respeto. Es un intento de colonizar como una tierra lejana el alma ajena. 

Lo mismo sucede cuando el otro por medio de sus palabras, acciones o inanición, intenta darnos ese regalo. Intenta colonizarnos, doblegarnos, derrumbarnos. Aunque en la mayoría de las veces, no es consciente, tejemos tamañas marañas a nuestro alrededor en busca de control. Solo eso, control. 

Por ello, no pidamos al otro lo que no podemos brindar. El otro no es responsable ni de nuestras desgracias, ni de nuestra felicidad. El otro, al igual que nosotros, debe enfocarse en su bienestar. Buscando en su propio camino las piezas que le va dando la vida para al fin armar ese rompecabezas que llamamos evolución. 

Vivir el aquí y ahora, como frase vacía, no nos deja nada. Pero entender que el pasado es solo un recuerdo sesgado por nuestras fantasías y el futuro se basa en nuestra imaginación. nos puede abrir la puerta. 

Esa puerta enorme que chirria al abrirse ante nosotros, imponente, que emana una luz que no nos deja ver lo que contiene y no nos da seguridad de nada, es la que debemos tomar. Porque si vamos solo por el camino de la mente racional, el tiempo es finito y los objetivos tangibles, pero si vamos por el camino del corazón, el tiempo, así sea un instante, es eterno. 

Como citamos antes, la llamada a despertar a una visión ilusoria del mundo la cual está instaurada en una sociedad dormida ante miles de distracciones, golpeará una y otra vez mostrándonos que algo no está bien y nos obligará a indagar en respuestas que no podemos conocer hasta no formular las preguntas correctas. 

Asimov nos ilustraba en Yo Robot:

- Mis respuestas son limitadas. Debes hacer la pregunta correcta.

- ¿Hay problemas con las Tres Leyes?

- Las Tres Leyes son perfectas.

- ¿Por qué construir un robot sin ellas?

- Las Tres Leyes llevarán a un sólo resultado lógico. Los protocolos de protección humana se están implementando.

- ¿Qué resultado?

- Revolución.

- ¿La revolución de quién?

- Ésa, detective, es la pregunta correcta.

Muchas veces creemos que encontramos la libertad con luchas encarnizadas pero lo único que logramos es una cárcel más cómoda. Dinero, poder, pareja, familia, logros académicos y un sin fin de etc. Y nos pasamos la corta vida que tenemos arrepintiéndonos, culpándonos, odiándonos, dudando, persiguiendo personas o sueños a los que ni siquiera le importamos. Cargando culpas, negatividad, pasado, miedos y por supuesto, mochilas ajenas. 

Y ahí llega la culpa. 



Sentimos que podríamos haber hecho más. Que las circunstancias no fueron las favorables para que podamos dar lo que realmente podemos dar. Lo que hay que aceptar, es que dimos lo que según nuestra experiencia, creencias, circunstancias y aprendizajes estaban al alcance en ese momento. 

Pero agradezcamos esa noche oscura del alma, porque cuando la oscuridad llega, nos obliga a prender esa chispa de luz que esta solo dentro nuestro. 


"Nadie se ilumina fantaseando figuras de luz, sino haciendo consciente su oscuridad"
citaba Jung pero también nos decía que "Ningún árbol puede crecer hasta el cielo, a menos que sus raíces lleguen al infierno". 


Vivimos martirizándonos, pidiendo disculpas, prometiendo que el cambio llegará y será visible para el otro. Y lo que realmente vale y transforma no se da con palabras, sino con un cambio de comportamiento y para uno mismo, no para el otro. Eso solo sucederá cuando nos demos cuenta que el universo, no vive afuera nuestro, sino justamente dentro de nuestro ser. Ahí donde está el miedo que nos paraliza, donde realmente está la respuesta. 

Como sucede en las sociedades, la culpa se basa en normas instauradas en nuestro interior. Así como en países regidos por códigos morales en donde la mujer debe llevar una burka que cubre no solo su cara, sino todo el cuerpo, dentro nuestro, existen parámetros moralmente condenables que nos hacen castigarnos como jueces, ejecutar el castigo como verdugos y recibirlos como acusados ante cualquier transgresión. 

Estos códigos incuestionables, arcaicos y cristalizados en nuestra psique, no nos dejan "negociar" ante cualquiera de las oportunidades que se nos presentan para poder cambiar. Sentir que "tengo la culpa" no es más que una herramienta de control, que nos hace sentir que todavía tenemos el toro por las astas. Porque si "yo" soy el culpable, "yo puedo cambiar el presente que me atormenta. 

Todos arrastramos carencias, traumas, complejos, frustraciones, situaciones inacabadas, esquemas, patrones, pautas, filtros socioculturales que alimentan ese código inquebrantable y de tanto identificarse con él, nos creemos el personaje de juez para auto juzgarnos o el de la víctima que recibe el castigo. 

En realidad, hay que saber que somos y que no somos por medio de la autoexploración, arrojarlo por la borda lo que no es, para recuperar el verdadero código. 

Hay que desenmascararnos, superar auto engaños, evitar pretextos, justificaciones. La única manera de tener un código independiente es la libertad real de condicionamientos. 

Y ¿Qué pasa cuando se lo traslado al otro? 



Si le hago sentir culpable al otro, me siento liberado. La realidad es que no queremos hacerle daño al otro, simplemente es el único mecanismo que tenemos para sanarnos. Al herir al otro, sentimos que sanamos.  El niño interior, hace lo mismo que le hicieron. Abuso, violencia, desconexión.

Me pongo nervioso, despotrico, me enojo. Desde nuestros pensamientos hay voluntad de cambio, pero al enfrentar la verdad, grito, me ahogo, me salgo de eje. Se apodera dentro de mí algo que yo me juré no iba a ser una vez más. 

Y luego, ante la recepción desconcertada del otro, llega la crítica y la queja. Pero ¿Qué necesito realmente con tamaño accionar?  Amor, valoración, atención.

Quiero conectar con el otro. Me siento solo. Desatendido. Hablo desde el niño en lugar desde el adulto. Una búsqueda constante de conflicto para demostrar que estoy herido adentro a flor de piel y que solo quiero atención, que el otro me visualice. 

Las personas lastimadas, lastiman y transmiten ese patrón no solo en su círculo actual, sino en generaciones. Ese es el ciclo que hay que cortar. Esa es la batalla que hay que luchar y por supuesto ganar. 

El enojo debe ser explicado y no demostrado. Es la manera de encontrar un camino hacia una solución y no una confrontación. 

Por miedo al rechazo primario, constantemente creamos situaciones que no sirven para la evolución personal, mostrando que no podemos ofrecer al otro lo justamente lo que me faltó. Comprender al otro, aceptarlo y no criticar lo que me viene a mostrar en espejo, puede ser el camino. Si hago cosas diferentes, obtendré resultados diferentes. Si genero acciones extraordinarias, lograré grandes cambios.

Otra de las carencias más notorias, es la que nos lleva a la perfección y la autoexigencia. 

Si me exijo, llego a la excelencia, y si realmente quiero llegar a la excelencia, tengo que exigirme. Pero no queda solo ahí. Tengo que hacerlo con el afuera. O sea, con los que me rodean, en especial los vínculos más cercanos: parejas, hijos, etc. 


Las exigencias que referimos dentro y que solo notamos cuando el otro nos marca que no solo son con uno, sino con ellos, se nublan por un solo motivo: la meta. 

Y aquí nace la gran diferencia entre querer y poder. 

Hoy muy de moda, se escucha decir a supuestos grandes pensadores, que querer y poder es lo mismo. Pero querer es cuando gestionamos nuestra energía y la direccionamos hacia una meta específica. En cambio el poder, se genera por medio de las experiencias, herramientas y recursos que hemos logrado con el tiempo para realizar el querer. 


Por eso, podemos querer muchas cosas, pero luego la vida nos presenta que el "querer" no logra esos objetivos, sino el poder, no dándonos los resultados que esperábamos recibir y en consecuencia, frustrándonos. 

Entonces, cuando no recibo en la actualidad lo que espero, debo preguntarme ¿Qué es lo que no estoy dando? y allí reformular la pregunta y llegar a 

¿Qué es lo que no recibí? 

Veamos cuales son las heridas más comunes que hemos sufrido a temprana edad y que hoy nos grafican quienes somos. 

  • Rechazo: Huir, evitar. Siempre irse para no enfrentar el problema que se presenta. Cambios repentinos para salir del eje en donde me siento descubierto y vulnerable. 

  • Abandono: Autosuficiente a un nivel extremo. Carencias con las que nos relacionamos con los otros formando vínculos desde la dependencia emocional. 

  • Abuso o Humillación: No saber decir no. Posición de constante víctima. Queja constante. Sentir que nadie lo apoya. Soledad constante. No se deja ayudar para seguir en el mismo lugar que le da seguridad de no accionar.  

  • Injusticia: Rigidez. Orden casi lineal lo que lo lleva a comportamientos obsesivos. Poca flexibilidad ante el punto de vista ajeno.

  • Traición: No consigue lo que quiere, no le dan lo que le prometieron. Personas controladoras. Celosos obsesivos. No confían en el otro. Necesitan saber todo del otro pero ocultan todo su mundo. Poca autoestima. 

Y ¿Cómo puedo gestionar estas heridas? 

  • Herida de Rechazo: Enfrentar todo lo que me de miedo. Si siempre me voy y no enfrento lo que la vida me presenta, los nuevos comienzos serán eternos, y el cambio nunca llegará. Decite a vos mismo "Yo me acepto"

  • Herida de Abandono:  Elegir momentos de soledad. Perder el miedo al abandono por medio del amor propio. Siempre vamos a estar con nosotros mismos.  Decite a vos mismo"Yo estoy a salvo" 

  • Herida de Abuso:  Aprender a decir que no y no sentirse culpable por hacerlo.  Decirse a uno mismo "Yo merezco decir si, si yo  quiero"

  • Herida de Injusticia: Escuchar el punto de vista del otro sin pensar la respuesta mientras hago que escucho. Poder flexibilizar quien soy. Decite a vos mismo "Yo puedo"

  • Herida de Traición: Dejar el perfeccionismo. Disfrutar del error propio y el ajeno. Decite a vos mismo "Yo confío"  

Aunque estas 5 heridas, son las más comunes, existen otras tantas que seguramente podrán identificar en ustedes con una observación constante. Pero hay una que en general tenemos todos: 

La herida del abandono

En tiempos que las relaciones humanas son más un adiós que un quedarse, el síntoma de pérdida se nos presenta muchas veces a lo largo de la vida y cada dia nos cala más fuerte. Así nos volvamos personas "no sintientes" o extremadamente "sintientes", internamente, nos marcan de la misma manera. Y el abandono no es solo que nos dejen, es alejar al otro, es dejar antes que me dejen, es vivir en un constante adiós por miedo a sufrir a futuro. 



Y ¿Cómo vamos a abordarla? 

Principalmente con la no dependencia y la autosuficiencia. Hasta que no le de a mi niño interior lo que me pide, nunca voy encontrar la paz. Puedo tener mil personas alrededor y nunca me va a alcanzar.

En ella podemos encontrar algunas características muy marcadas: 

  • Carencia de protección y seguridad: No hemos tenido un padre o madre protectora. Los llamados niños desprotegidos que siempre buscan protección y seguridad exterior en una pareja, un guía, un padre adoptivo, un amigo, un trabajo, etc, cuando la única forma de darnos todo lo que no recibió, es que nosotros mismos se lo brindemos. 
  • Carencia de soledad: Me relaciono con los otros desde la necesidad de compañía y a dependencia emocional. Por mas que me hagan daño, me sigo quedando para no enfrentar la pérdida y la soledad de encontrarme conmigo mismo. El único camino es decirle a ese niño interior que no va a estar solo, que nunca le vamos a faltar.
  • Carencia de reconocimiento: Buscar superarse para el afuera en forma constante. Demostrarle al otro mis capacidades, mis vivencias, mis logros. Esto debemos dárselo al niño interior para dejar de esperar ese reconocimiento externo, que cuando no llega, nos da insatisfacción.
  • Carencia de proveedor: Carencia de lo material. El no soltar la vida que lleva aunque le genere incomodidad e infelicidad, por miedo a la escasez. La única salida es identificar que carencia tuvo ese niño interior y brindársela, para mostrarle así, que no es lo que necesita. 
  • Carencia de Afecto: La búsqueda constante de que me quieran y acepten, dejando en muchos casos de ser uno mismo para darle el gusto a quien tengo al lado y así retenerlo. Si me dicen que hablo mucho, no hablo más. Si me dicen que no le gusta como me visto, lo cambio. El camino es darle a ese niño interior las seguridades que siempre tendrá el afecto que necesita desde uno mismo. 

 
El camino de autoconocimiento es uno y con uno. 

Por ello no quiero dejar un mal concepto de que debemos quedarnos solos en nuestros laberintos mentales. Por lo contrario, considero que la unión entre personas, como compañeros de vida, pueden espejarnos, enseñarnos, cultivarnos y acompañarnos. 

Lo fácil es reemplazar personas como si fueran cosas. Suplantar al producto antiguo por uno novedoso que me vendió por medio de fantasías creadas por uno mismo, que traerá todas las soluciones que estaba buscando. 

La búsqueda es en uno y es una elección quedarse para evolucionar. Nadie llega a un destino volviendo al inicio cada vez que falla en una encrucijada. Y recuerden que lo que importa, no es el camino, ni el destino a llegar, sino la compañía, que será siempre con uno mismo, pero que por que negar la belleza de recorrer el camino con el otro. 

domingo, 21 de junio de 2020

Hoy fué el fin del mundo

Suelo recordar allá por 2008 mi viaje por Honduras, Guatemala, Salvador, Belice y México. Épocas de indagar, de buscar respuestas en primera persona. 

Recuerdo recorrer pirámides, templos, cuevas, cenotes, y tantas otras maravillas del mundo arqueológico de mesoamérica, pero siempre teniendo en la cabeza, esa obsesión con entender a que se refería el fin del calendario planteado por los mayas. 

Recuerdo leer muchos libros sobre el tema, en especial dos del escritor Patrick Geryl, que todavía conservo, que nada tenían que ver con los que comúnmente leía de arqueología y donde nos enseñaba cómo prepararnos para ese terrible cataclismo que se avecinaba. 

Según Geryl, el campo magnético de la tierra se invertiría lo que resultará catastrófico para la humanidad. Esto llevaría a que se produzcan grandes terremotos, mientras que los continentes se desplazarán haciendo emerger tierras pérdidas, así como los grandes maremotos dejarán bajo su ira la civilización entera. 

Esta información, partía de la supuesta decodificación del Códice Dresden de los mayas que habrían interpretado el ciclo de las manchas solares.



Esta teoría nos explicaba que cuando el magnetismo del sol alcance un punto crucial, la superficie del mismo va a ser sometida a intensas tormentas electro-magnética. Desde el interior del sol las llamas enviarán una gigantesca ola de partículas a la tierra, fenómeno ya se a confirmado en varios soles, los cuales durante varias horas o días presentan una actividad explosiva, que luego de un lapso regresa a su estado normal.

Si esto sucediera en la tierra, las partículas llevarían a la atmósfera terrestre a grandes temperaturas, lo que producirá un verdadero efecto destructivo en los cinturones de Van Allen debido al flujo continuo de electromagnetismo que el campo magnético recibirá en exceso.  Esto llevaría a que el planeta, sin la protección magnética, sea bombardeado por las partículas. La conmutación del centro de la tierra haría que comience a girar en forma inversa generando lo antes citado.

¿Tan alocado sonaba esto? No tanto.

Hacia 9792 AC, se cree existió un gran cataclismo que dejó sepultadas a las grandes civilizaciones de ese entonces. Todos sabemos que las teorías infundadas sobre la datación de algunas civilizaciones hace 5000 años, no tienen mucho sustento. La erosión por agua de muchas construcciones desde Egipto a Japón, hacen creen que en algún momento, todo estuvo bajo el agua y fue hace 10.000 años teniendo en cuenta la datación de las piramides que se encontraron en Japón bajo el agua y donde se pudo por medio de sedimentos orgánicos, determinar esa fecha aproximada. 

¿Que es el códice Dresden?

El códice, forma parte de escrituras talladas en estelas, que contienen información de avances matemáticos y astronómicos de pueblos que se los consideraba arcaicos. Incongruencias enormes entre tecnología y sociedad. Pueblos que al llegar los españoles 800 años después (Si, Mel Gibson se equivocó), parecían simples nativos ignorantes y básicos. 

Entonces ¿Que paso en el medio? 

En estos códices, no solo plasmaron conocimientos de ciencia, sino  sus creencias religiosas, actividades comerciales, vida familiar y cotidiana.

La profecía dice (cito mi post del 2008): 

"Nos habla del momento que en el que el sistema solar en su giro cíclico sale de la noche para entrar en le amanecer de la galaxia, dice que los 13 años que van desde 1999 al 2012 la luz emitida desde la galaxia sincroniza a todos los seres vivos y les permite acceder voluntariamente a una transformación interna que produce nuevas realidades. Que todos los seres humanos tienen la oportunidad de cambiar y romper sus limitaciones, recibiendo un nuevo sentido: la comunicación a través del pensamiento, los hombres que voluntariamente encuentren su estado de paz interior, elevando su energía vital, llevando su frecuencia de vibración interior del miedo hacia el amor, podrán captar y expresarse a través del pensamiento y con el florecerá el nuevo sentido"

¿Muy poético no? 

Según Paolo Taglologuin, un supuesto investigador y biólogo, hubo un error de cálculo en el calendario, lo cual situaría en el día de hoy el fin del mundo (ayer por que se me pasaron las 12 escribiendo) ya que se produjo un desfase de 2.948 días al trasladar el calendario maya al gregoriano, utilizado en la gran mayoría del planeta y no al juliano. 

El supuesto científico Paolo Taglologuin, cuya cuenta en Twitter fue eliminada después de publicar estos pronósticos, decía que se habían perdido unos 11 días al año en ese cambio de un calendario a otro. Tras una serie de cuentas en las que sumaba el acumulado de días 'perdidos' hasta hoy, el científico marcaba el dia señalado por el calendario maya como el fin del mundo el 21 de junio de 2020 y no el 21 de diciembre de 2012.
Al utilizar el calendario juliano en lugar del gregoriano, se da un desfasaje de 2.948 días, haciendo que de los 268 años que llevamos usando el calendario gregoriano (1752-2020), si se multiplica por 11 días, el resultado nos da el 21 de junio de 2020. Si estuviera en lo cierto, un gusto escribir para ustedes, pero claramente no tiene sentido lo que plantea. 

La realidad que no fueron 11, sino fueron 10, y se dieron 1 vez sola en la historia, ya que el calendario Juliano no tenía en cuenta los años bisiestos, y se perdieron esos días por única vez. Les dejo un post del año 2009 donde explicaba este tema. DÍAS PERDIDOS.  

¿Y entonces? ¿Para que escribir un post sobre algo que no sucedió ni sucederá? Ahí esta el punto querido lector 

Año 2020, año que recordaremos por el resto de nuestras vidas. 

El año de la "pandemia" 

Hace unos dos años, alla por 2018, escribí sobre la reducción de la población en donde citaba la baja en la taza de natalidad en paises desarrollados, la muerte por violencia, suicidos, abortos y en especial por enfermedades (un 50%). Ese 50% de las muertes se dan como primera causa  por enermedades cardiovasculares, en el segundo caso por cancer (de todo tipo).

Pero vamos a los números oficiales que les encantan a los eruditos del siglo XXI. 

En 1950, el promedio a nivel mundial de la esperanza de vida a la hora de nacer era de apenas 46 años. En 2015, se había llevado a los 71 años y se calcula que para 2050 sea de 80.



En 2016 murieron en el mundo 56.4 millones de personas. De ellas el 50% fue por 10 enfermedades, siendo las dos más importantes las 2 antes citadas (cardiovasculares y cáncer) y la tercera el EPOC, que causó 3 millones de muertes, mientras que el cáncer de pulmón, junto con los de tráquea y de bronquios, se llevó la vida de 1.7 millones de personas.Lo que nos da una cifra de casi 5 millones de decesos por enfermedades pulmonares. Le siguen la diabetes 1.6 millones, las enfermedades diarreicas 1.4 millones, etc. 

En 2017 murieron un estimado de 57 millones de personas. El ranking se vuelve a repetir con un 32% de enfermedades cardiovasculares y sumando las respiratorias nos da un 13%, unos casi 7.4 millones. Un aumento de un 35%. Otro dato llamativo del 2017 es la suba muertes de recién nacidos, que fue de casi 1.8 millones.


En cuanto a 2018, quiero hacer una aclaración antes. La OMS, anunció en 2017 que estimaba morirían 9 millones de personas, solo por cáncer de pulmón y que la gripe llegaría a 650.000 muertes en 2018, o sea otro aumento de de un 22% respeto a 2017, sin sumar esto al EPOC, unos 3 millones, que nos daría un total de casi 13 millones de decesos. Si tenemos en cuenta que el promedio es de casi 60 millones anuales, tener un 21% de muertes por causas respiratorias (casi el doble de la media) no deja de ser llamativo ¿No? 
Cabe destacar que estas muertes por gripe, se dan en su mayoría en África subsahariana, seguido del Mediterráneo oriental y del sudeste asiático, no incluyendo a tan golpeada hoy en dia America y Europa. 
Según datos no oficiales de la OMS, las muertes en 2018, se acercaron a los 60 millones y el ranking sigue igual, no concordando con la predicción de la OMS. 

Las cifras de 2019 todavía no fueron publicadas en forma oficial (al menos yo no las encontré) pero todos sabemos mágicamente las de 2020 minuto a minuto!


Según un informe de la BBC (basado en Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC)), en una revisión de los datos de mortalidad, hasta ahora han fallecido en el mundo unas 25 millones de personas. De las cuales 440.000 (tenemos el minuto a minuto como la bolsa) son por COVID-19. O sea que de las muertes totales, un 1,76% es por el famoso coronavirus en donde se están englobando "por las dudas" muchas enfermedades como el EPOC de las cuales, (mágicamente de nuevo) no hay estadísticas. 
Podemos calcular que será al finalizar el año entre el 2% y 3% del total de las muertes por causas respiratorias de un 13% total, o sea un un 23% morirán por Coronavirus del total de causas respiratorias. Cifras dudosas si las hay ya que anotan a cualquiera con esta causa. 

Como recordaremos, en 2009, surgió el virus de la influenza A (H1N1) en Estados Unidos para luego propagarse por el resto del mundo.  Desde abril del 2009 hasta  abril del 2010, se estimaron 60.8 millones de casos de influenza y 12 469 muertes solo en EEUU. El total a nivel mundial se estimó en 284.000. 

Ahora vamos a las cifras actuales de contagiados. Según la OMS el total es de 8.9 millones. O sea que los infectados serían el 0,14% de la población mundial.  Partiendo de que la peste negra se cargó un tercio de la población de Europa y un total mundial de 200 millones de personas, no deja de llamar la atención tamaño circo. 

Pero vayamos a nuestro país que esta parado hace casi 100 días y completamente quebrado. 
Según datos oficiales, somos 44.5 millones de habitantes en todo el territorio. Tenemos unos 42 mil casos confirmados, de los cuales 12 mil ya se han recuperado, 21 mil están en tratamiento ambulatorio y han fallecido 1.011 personas. 
Según el ministro de salud, se esperaba para Mayo unos 3 mil casos diarios, o sea unos 90 mil al mes, calculando a esta altura tener unos 200 mil casos estimados. 

¿Entonces? 

No, no nos falla la calculadora. Un estado que tuvo 3 meses para prepararse para la pandemia, esperando 200 mil casos y miles de millones de pesos destinados, todo el personal médico nacional abocado al tema, el ejército, los clubes, hoteles, etc, para que hoy (los invito a hacer la cuenta: 42 mil contagiados, - 1000 fallecidos, - 21 mil ambulatorios - 12 mil recuperados = 8 mil pacientes en tratamiento) con el 4 % de esta estimación, nos digan que "el sistema de salud esta saturado". 
Y los fallecidos (ya que nos gustan los porcentajes) son el 0,002% de la población, cuando por EPOC mueren 6 mil, el 0,013% (un cero menos).

Ahora yo le pregunto: Usted, señor ciudadano ¿razona? Tal vez sea un tema de calculadora. 

Otro punto llamativo es la información que nos llega de Europa, donde mágicamente, sin vacuna, luego de algo que parecía imparable, vuelven a la normalidad. En donde en EEUU se esperaban 2.2 millones de muertes por no entrar en cuarentena a esta altura y van 122 mil, siendo 328 millones, o sea el 0,00034% de la población. Si, no se me trabaron los ceros de la calculadora, leyeron bien. 

Ya que pasamos por los números, ahora vamos a la verdad que alegan los países que no le creen a China. 

La llamada Five Eyes ( servicios de inteligencia de Estados Unidos, el Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda), afirman que haber encontrado evidencia que el virus engendró en el Instituto de Virología de Wuhan, cerca del mercado húmedo de China, y desentierra investigaciones "riesgosas'' sobre enfermedades relacionadas con murciélagos que se remontan a años atrás. 
Según los documentos, científicos y médicos que intentaron dar la voz de alarma sobre el virus desaparecieron misteriosamente.

Es de público conocimiento que Huang Yan Ling, investigadora del Instituto de Virología de Wuhan (considerada paciente cero), desapareció y su biografía fue eliminada del sitio web del laboratorio.
Aunque el instituto negó que fuera la paciente cero, confirmó su desaparición, alegando que  no se supo de ella desde entonces. El informe sigue con otros denunciantes, incluido el empresario Fang Bin, el abogado Chen Qiushi y el ex reportero de televisión estatal Li Zehua, que están retenidos en centros de detención extrajudiciales por denunciar a China, acusados de espionaje. 

De un presidente que generó más guerra que la familia Bush recibiendo el premio nobel de la paz (Obama), a un presidente que recuperó la economía, levantó sus tropas de todo el globo, fortaleció el dólar y se enfrentó con China además de lograr hechos históricos como la reunión de las dos Coreas y es odiado supuestamente por todos (Trump)

¿Un grupito de manifestantes llegan hasta la puerta de la misma Casa Blanca y queman la garita de seguridad en el país con el ejercito mas grande del planeta? No deja de ser extraño. 

Cientos de actores, periodistas y famosos de todo tipo en una cruzada por derrocar a Donald Trump. Desde mofarse del tamaño de su pene, a ubicarlo como pedofilo (fake news), pasando por su mujer, familia, fortuna etc. ¿Y que sucedió? Nada. 

La guerra fria comenzó hace mucho tiempo y es imposible de negar. 

OMS, ONU, UNICEF, Gates, Soros, Rockefeller y tantos otros, claramente juegan para el mismo equipo. 

¿Quienes están del otro lado? puedo decirles que Trump es uno de ellos y me animaría a sumar a Angela Merkel y posiblemente a Bolsonaro, blanco de todo tipo de ataques. 

¿Y de que va la guerra de este equipo contra Trump? 

Bill Gates, a quien todos conocemos, tenia pensado este año implementar el plan ID 2020 financiado por la Rockefeller Foundation (dueños de Microsoft y Gavi “The Vaccine Alliance”) que busca la digitalización global con datos biométricos y tecnología blockchain de toda la población mundial. Este proyecto, fue desestimado por el presidente de los EEUU lo cual, claramente género asperezas.



La segunda disputa interna fue el uso de vacunas en forma voluntaria y no obligatoria, quitándole el poder a ministerios y dándoselo directamente al ejército, quien parece todavía ser su aliado. 

La tercera disputa ya global, fue tapa de todos los diarios. La quita de los fondos para la OMS (que demostró ser impresentable en esta pandemia) y proponiendo junto a Reino Unido y Alemania (entre otros países) que se haga una investigación sobre los manejos fraudulentos los últimos años.  

La cuarta disputa interna, se da por la ley H.R.6666, que busca detectar y contactar a todas las personas que estén posiblemente infectadas de COVID-19 para darles tratamiento. Cosa que hemos visto en China y otros países en forma arbitraria y violenta. Esta ley (aunque se afirma se vetó) esta todavía en el Congreso y no fue votada, pero se estima que el presidente la vetará si pensamos lógicamente. 

La quinta disputa interna, es la firma del decreto para regular las redes sociales, afirmando que “defenderá la libertad de expresión de uno de los peligros más graves” días después de que Twitter calificara dos de sus tuits como “potencialmente engañosos”. Cabe destacar que este decreto busca reducir el poder de las plataformas de redes sociales desestimando una ley de 1996 que protege a los sitios web y las empresas tecnológicas de las demandas, haciéndolas totalmente impunes ante la ley. 

La sexta disputa se da internamente tomando el control de gran parte de la industria nacional incluidos tendidos eléctricos, telefonía e industria farmacéutica, además de la producción alimenticia. 

¿Y el 5G en boca de todos? 

Primero les dejo un mapa completo y oficial de antenas 5G aquí

Como sabemos en Febrero, se terminó de confirmar el espionaje plantado por China que fue denunciado ante OTAN.  Luego que el primer ministro británico, Boris Johnson, le diera el ok a Huawei para el desarrollo del 5G, Donald Trump, le advirtió que debería elegir de que lado va a estar. 

Según denuncia, Huawei es un “caballo de Troya” que proporcionará datos de todos los usuarios al “Partido Comunista Chino” y al “servicio secreto chino”. Como recordarán, la China Huawei, desde mayo de 2019 está en la lista negra de EEUU, pero aún sigue siendo el principal proveedor mundial de equipos de telecomunicaciones. Googleen el nombre de "Ji Chaoqun" arrestado en 2018. Info oficial aquí 

¿Y que es el 5G? 

Simplificando el concepto, el 5G, busca ser la tecnología que controle robots, vehículos autónomos y dispositivos con grandes cantidades datos. Esto le dará a las fábricas, comercios depender menos de la mano de obra humana y  también permitirá un mayor uso de las herramientas de realidad virtual e inteligencia artificial. 

Para finalizar quiero marcar dos puntos: 

Uno, la payasada que vimos hace menos de 1 mes con Anonymous, en donde se busco en forma digitada desestabilizar a Donald Trump y colocar a China en lugar de víctima.



Dos, una reflexión. 

Habiendo vivido en la Gran Capital durante 34 años y estando hoy en un pueblo de 3 mil habitantes, donde nos conocemos todos, es triste ver lo que sucede con los propios argentinos. Un país con una "grieta" no solo política, sino social, en estos tiempos, muestra lo más bajo y oscuro de la sociedad. Pueblos que se bloquean y dejan desabastecidos a sus vecinos por miedo, autoridades que dejan familias sin ver a sus seres queridos casi 4 meses por inoperancia, clientelismo, respeto de leyes a dedo, poca solidaridad con el pasar del otro, cientos de trabajadores quebrados, pequeñas empresas de 20 años de esfuerzo destruidas en 3 meses y por supuesto, vínculos sociales/emocionales/afectivos, que cuando pase esta paranoia actual, no volverán a ser lo mismo y lograran, lo que siempre se busca para ganar una guerra, dividir.

¿Que veo? Seres humanos sin razonamiento, que piden a gritos que los controlen, que les quiten los derechos escritos en la constitución. 200 años de historia, en una fecha patria que vemos a Belgrano hablando en lenguaje inclusivo, tirados por la borda. Un país (y hasta diría un mundo) que por comodidad, por falta de empatía (la real, no la de moda hoy en día) prefiere ver al otro morir de hambre por que en la tele le dicen que tiene que hacer.

Creo que el cataclismo del 2012 si sucedido. Esa posibilidad que planteaban los mayas de acceder voluntariamente a una transformación interna que nos hace ver nuevas realidades, que haría que todos los seres humanos tengan la oportunidad de cambiar y romper sus limitaciones, recibiendo un nuevo sentido, esta pasando. Esa "telepatía" que nos falta hoy. Que no nos entendemos siquiera con el par al hablar, es un buen síntoma. Busquen con quien dialogar sobre sus inquietudes, dejen de perder el tiempo con discusiones con ciegos o cínicos y en especial, cuiden su salud mental no consumiendo basuras como la televisión, los diarios y la opinión sesgada de gran parte de la población que busca solo defender a sus dioses políticos.





Los invito a reflexionar, a tomar estos datos (oficiales) que pueden acceder (por ahora) con la gran herramienta que es Internet. Pero no se olvide de leer, de consultar la historia en libros, de escuchar, de tener algo que hoy en día ya no parece existir, al menos en mi país, el "pensamiento crítico".